Causas
La raíz exacta del trastorno no está clara y las investigaciones continúan ya que existen múltiples factores que lo favorecen. Puede ser hereditaria y los estudios indican que los genes juegan un papel importante. Ciertos agentes ambientales también pueden aumentar el riesgo, al igual que los problemas con el sistema nervioso central en los momentos clave del desarrollo.
Genética
La herencia favorece claramente el riesgo de padecer el trastorno. La posibilidad de que el hermano, hermana, hijo o padre de una persona lo padezca representa un porcentaje bastante alto. Ahora, la búsqueda se centra en genes específicos. Los científicos que estudian familias en las que varios miembros tienen el trastorno por déficit de atención indican haber localizado en una región de un determinado cromosoma un gen o genes que aumentan el riesgo de padecerlo. Otros investigadores también lo han hecho en cuanto al autismo en la misma región.
Otro método consiste en observar los genes implicados en la liberación, reabsorción y degradación del neurotransmisor dopamina, que se cree presenta alguna anomalía en el cerebro de estas personas.
Complicaciones
Los niños con problemas debidos al déficit de atención con hiperactividad, a menudo, suelen presentar fracaso escolar y ser más propensos a ser juzgados por otros. Debido a su inquietud tienden a sufrir más accidentes y lesiones de todo tipo al contrario de los niños que no padecen el trastorno. Tienen además más problemas en interactuar y ser aceptados por sus compañeros y adultos lo que, a su vez, redundará en una baja autoestima y facilitará el que adopten otras conductas perjudiciales.